José Gómez "Gallito" se embarcó en el puerto de Gijón acompañado por sus picadores Camero y Farnesio y sus banderilleros –y primos- Almendro y El Cuco en noviembre de 2019 para torear en Lima (Perú), donde estaba contratado para torear toda la feria del Señor de los Milagros. Fue la única incursión americana de su intensa y breve carrera. Como documenta Álvaro R. del Moral en "El Correo de Andalucia", a Joselito no le dejaron casi ni respirar: al día siguiente de su llegada a Lima ya se anunciaba su primera corrida. La gira había estado prevista para el año anterior, pero la enfermedad de la madre del torero hizo que se aplazara. Resultó un éxito, en vísperas de la temporada dramática del año, que lleva dentro de la tarde de Talavera.
Exhausto, pidió un aplazamiento que no le concedieron e hizo el paseíllo en el inmenso ruedo del coso de Acho –que mantenía intacta su antigua fisonomía- para despachar un encierro de La Rinconada de Mala en unión de Curro Martín Vázquez y Flores. Aún actuó en siete corridas más, incluyendo una última función en solitario organizada el ocho de febrero en su propio beneficio, tal y como era costumbre en la época. El balance global no pudo ser más exitoso aunque hubo una corrida, con toros mexicanos de Saltillo, que acabó en escándalo.
MARZO DE 1946
La última tarde de MANOLETE en Lima
TARDE DE TOROS | ACHO 1946 (A COLOR)
La última tarde de Manuel Rodríguez “Manolete” en Acho
Alternando con;
GITANILLO DE TRIANA y
RAFAEL GARCÍA “ALBAICIN”
Manolete toreó en la plaza de Acho de Lima, el 12 de octubre de 1946, a un morlaco de La Viña llamado Turpial. Le cortó dos orejas y un rabo. Pero un sector del público protestó. El Califa tiró los apéndices a los tendidos, y solo paseó una oreja por el coso taurino puesto en pie. Esa tarde le acompañaban el mexicano Carlos Arruza y Juanito Belmonte hijo.
Al morir se publicaron 47 libros de su leyenda. En España, Francia y América hay más de 500 títulos sobre su persona y su arte, y también una antología con 1,500 poemas. Convivió sus 4 años últimos años con Lupe Sino, seudónimo de una actriz de cine, ante la admiración de unos y las cruces de otros. La llevó a México, la trajo a Lima y aireó su romance por playas exclusivas.
Un trajico dia 29 de agosto de 1947 un toro de Miura, llamado Islero de 648 kilos, lo cogió haciéndole una brecha de 30 centímetros en la ingle, le perforó la vena y la arteria femorales causandole la muerte.
Proviene de una familia de dinastía torera. Su padre, Carlos Parra, estuvo vinculado al mundo de los toros por muchos años y su madre, ‘Yuli La Cordobesa’, fue novillera con picadores, además su abuelo 'Curro Tanane' fue banderillero. Debut con Picadores: Fecha: 05/11/2010 Plaza: Cali (Colombia) Ganadería: Pasipamba Compañeros: Paola San Román y Juan Pablo Vallejo Resultado artístico: Ovación y vuelta. Presentación en la Plaza México:
Fecha: 09/10/2016 Ganadería: San Fermín Cartel: André Lagravere y José María Pastor Resultado artístico: Silencio tras aviso en ambos.
Alternativa: Fecha: 08/01/2017 Plaza: Duitama (Colombia) Padrino: José Luis Angelino Testigo: Andrés Ruiz Ganadería: El Manzanal Resultado artístico: Silencio y vuelta.
La Tauromaquia en el Siglo XIX se conformó como uno de los grandes espectáculos de masas. En la
Isla de Cuba ya se contaba con cierta tradición taurina hasta el momento, pero en esta Centuria -sobre todo en su segunda mitad-, la fiesta alcanzó un apogeo sin parangón en el continente americano. Hacia 1875, hubo hasta cinco plazas de toros firmes - La Habana, Regla, Cienfuegos, Matanzas y Trinidad -. En esos años, el número de cosos fijos era mayor que en otras repúblicas americanas que mantenían la tradición taurina, tales como México o
Perú. En la Gran Antilla lidiaron toreros como Manuel Hermosilla, Frascuelo, Lagartija, Luis Mazzantini o Guerrita. De hecho, en el puerto habanero falleció Cúchares (1868), justo en el momento de su desembarque, pues viajaba para ejercer de matador en la Isla, estando acartelado con Paquiro y el Chiclanero. Sin embargo, cuando Cuba se emancipó de España en 1898, Estados Unidos interpuso una Orden Militar por la que se prohibía y ponía fin a los festejos taurinos.
Casa Toreros tiene el honor de anunciar que ,una vez más abrirá las fronteras del mundo taurino y unirá a dos países que comparten una gran pasión por la Tauromaquia. En pos de que una plaza tan importante con la importancia de la Santamaría de Bogotá continúe con su gran tradición, Casa Toreros decide hacer empresa, en conjunto con nuestro socio colombiano el ganadero Alberto Cediel, con el objetivo de reiterar a dicha plaza de toros como la primera en Colombia y una de las más importantes en el mundo taurino .
Se tienen planeados para esta feria 5 festejos, con las máximas figuras del toreo, los carteles y precios de abonos se anunciarán en los próximos días.
Acho es historia, tanto así que el Rey Juan Carlos Primero solo ha visitado una plaza de toros fuera de España, la Plaza de Acho, habiendo sido construida en la capital del el virreinato de España.
La plaza de toros “Rodolfo Gaona” de Cañadas de Obregón, Jalisco fue construido exprofeso por don Agapito Gómez para festejos taurinos, siendo inaugurado en 1687, siguiéndole en antigüedad el de Béjar, provincia española de Salamanca, en 1707 y, después, el Coso deAcho, en Lima, Perú, en 1776, la tercera plaza de toros más longeva del mundo y no hace falta ser aficionado para visitar la majestuosidad de la Plaza de Acho y su museo taurino, como no es obligatorio ser católico para acudir y apreciar el arte de la catedral de Lima.
La vida taurina en Acho se inició realmente después del terremoto de 1746, la primera plaza fue hecha con tribunas de madera, la segunda plaza fue edificada por Agustín Hipólito Landaburu, el empresario que construyó el ruedo y que invirtió 107,609 pesos y 6 reales de la época, quien en 1765 solicitó licencia para construir una plaza firme para las corridas de toros a las orillas del rió Rímac, al pie del cerro San Cristóbal. El 15 de Junio de 1765 el Virrey Manuel de Amat y Juniet -quien en 1765 mandó renovar completamente las instalaciones de la Plaza, dándole la forma octogonal que existía hasta 1944 año en que nuevamente fue totalmente transformada para darle la fisonomía que tiene actualmente- expidió el Decreto aprobatorio y Landaburu obtuvo la licencia de construcción a cambio de la promesa de pagar una suma anual de 1,500 pesos al Hospital de los pobres. La obra de la Plaza Firme de Toros de Acho fue encargada al Alarife Cristóbal de Bargas, uno de los mejores de Lima, y se trabajó aceleradamente.
La fecha de inauguración de la Plaza de Toros de Lima (Plaza de Acho) tenía una serie de imprecisiones históricas, ya que las fuentes de principios del siglo XX, así como las diversas publicaciones sobre el tema, no daban una fecha exacta, pero gracias a una erudita investigación realizada por el Académico de la lengua e historiador, doctor Aurelio Miro Quesada Sosa -destacado intelectual peruano que fuera director del diario decano de la prensa nacional, "El Comercio", cuyo amplio y profundo trabajo, al respecto, expusiera con motivo de los actos celebratorios por el bicentenario de la inauguración del coso del Rimac, el 9 de Febrero de 1966, en el Museo Taurino de Acho, habiéndolo incluido en la recopilación de artículos de su autoría que con el título de "Temas Taurinos" fue publicado en 1997- se llegó a determinar con
precisión que la primera corrida de toros efectuada en la Plaza firme del Hacho, como era denominada entonces, se celebró el 30 de enero de 1766, en la que se lidiaron 16 reses destinadas para los diestros de a pie y a caballo. En el cartel de esta corrida inaugural figuraban los espadas "Pizí" o "Pisí", "Maestro de España" y "Gallipavo", los tres peruanos y el primer toro que pisó el ruedo de Acho para ser lidiado se llamó "Albañil Blanco", procedente de la hacienda Gómez, ubicada en la localidad de Cañete (sur de Lima), cuyos ejemplares, según don José Emilio Calmell, en uno de sus libros publicados y cuyo título es "Diccionario Taurino del Perú", llevaban sobre sus lomos la divisa rosa y caña de esa hacienda cañetana.
La Plaza Firme de Toros de Acho, aún inconclusa, fue inaugurada el Jueves 30 de Enero de 1766 con
asistencia del Virrey Manuel de Amat y Juniet, y aún pendiente la autorización del Rey de España Carlos III, la cual se dió, un año más tarde, por Real Cedula. Desde entonces Acho ha sido mudo testigo de la evolución del toreo en el Perú. Desde aquella época, ya lejana, de apogeo de las figuras y suertes nacionales, pasando por la institución, gracias a la influencia de Bonarillo, de la corrida formal (finales del siglo XIX), hasta nuestros días, luego de la reconstrucción de la plaza (1944).
Plaza con un amplio redondel, Acho tuvo un gran aforo desde su inauguración y, según Ricardo Palma, ocupaba mayor espacio que los mejores cosos españoles. Con el tiempo, el redondel se redujo un tanto para ampliar los tendidos.
Si bien ya arranco la temporada con dos novilladas muy interesantes que han calentado el ambiente y de las cuales quiero destacar 3 puntos importantes: las buenas entradas que registraron, el interesante juego de los novillos arequipeños y la muy buena actitud de los dos novilleros peruanos.
Pero como se dice esta semana arranca el plato fuerte con las corridas de abono, en el marco de un acontecimiento mundial, que es la reaparición de la Máxima Figura del toreo actual y si a esto le sumamos que es peruano, como podría dejar de ir. Andrés Roca Rey tuvo que cortar la que venía siendo la temporada de su consagración, por una lesión en la espalda, lo que le pego muy duro a la fiesta en europea porque su ausencia en muchas ferias que se vio reflejada directamente en las taquillas por lo que muchos empresarios estaban detrás de que Roca Rey reaparezca en alguna de sus plazas, pero para nuestra suerte el torero decidió hacerlo en su plaza, nuestra Plaza de Acho este domingo 3 de noviembre.
Por si fuera poco, esa tarde hace el paseo uno de los toreros más queridos por nuestra afición que tiene el grado de Maestro con casi 30 años de alternativa, pero con una afición e ilusión de un novillero que recién empieza, el Maestro Enrique Ponce es uno de los toreros que más fuerte ha hecho retumbar los viejos machones de nuestra bella plaza, siendo el torero que más Escapularios del Señor de los Milagros ha logrado. Con ellos estará El Matador Finito de Córdoba, un torero con un corte de torero caro, del que gusta nuestra afición, que sabe lo que es triunfar en Lima, como olvidar la faena al toro Bodeguero de capa burraca al que desorejo después de una de esas faenas que quedaran en la historia del Rímac.
Los toros serán de los hierros peruanos del Olivar y La Viña, de Don Aníbal Vásquez, hierros que fueros indiscutiblemente los triunfadores de la feria pasada y de la temporada nacional.
Te hago la pregunta, ¿si te gustan los Toros, Podrías dejar de ir?