Mostrando entradas con la etiqueta arena. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta arena. Mostrar todas las entradas

viernes, 1 de septiembre de 2023

Andres Roca Rey explosiono la tarde en la Arena de Bayona

 



Andres Roca Rey y Juan Leal cuajaron lo más torero de la tarde, Andres explosiono la tarde en el quinto con una faena de emoción y valor a raudales.

Andres Roca Rey dejó una cumbre en su temporada con una faena de sumo poder y exposición de poder y valor, cuya tarde quedará en la memoria de los aficionados y en la plaza de Bayona.


Roca Rey quedará en la memoria por la intensidad que supuso el
enfrentamiento de un toro fiero de verdad y de un figurón a la altura de su ambición que solo alguien de la talla del Roca Rey, puede lograr la magia con un animal tan complejo. Faena de poder a poder, rotunda por ambos pitones frente al Garcigrande que solo se entregó con la espada metida dentro. Más claro y boyante por el derecho, algo menos y reponiendo por el izquierdo, fue un toro para consagrar una ganadería -que Justo consagrado está ya- y examinar a todo el escalafón. Se le premió con la vuelta y Roca Rey con dos orejas, pero lo hecho era de rabo sin pensárselo.

El segundo de la tarde, primero de Roca Rey, ofensivo por delante y bravo en el caballo, embistió con temperamento desde el principio y se avecinaba un lío gordo. Tanta generosidad tuvo su precio: al entregarse tanto en la primera tanda, se lastimó una mano y el peruano abrevió de una entera certera, siendo aplaudido.

Adriano se le juntó todo el recuerdo de la obra maestra que acababa de realizar Andres, un astado violento, un toro que sin ser malo no tuvo ni la clase del primero, ni la fiereza del quinto. Muy metido en su tarea, Adriano le instrumentó una faena seria por ambos pitones y lo mató arriba, cortando una oreja, noche para recordar. 



Ficha del festejo;


Plaza de toros de Bayona. 

Primera corrida de la Feria del Atlántico. 

Casi lleno de entrada. 

Toros de Garcigrande.

JUAN LEAL, dos orejas y oreja. 

ANDRES ROCA REY, palmas y dos orejas. 

ADRIEN SALENC ‘ADRIANO’, silencio y oreja. 


sábado, 26 de febrero de 2022

El oasis en el desierto de Ica en Perú

 





Viajeros Perú - Huaral

 LA LEYENDA DE LA HUACACHINA

La Huacachina es un oasis en el desierto de ica en Perú. Su nombre significa "Mujer que llora" porque cuenta la leyenda que una hermosa joven a la que llamaban la Huacachina. Una mujer que disfrutaba cantar por los campos de girasoles, bailar, ayudar al necesitado pero sobre todo cantar y fue su canto el que atrajo a un joven guerrero Inca, mismo que al ver la belleza de dicha mujer, quedó profundamente enamorado de ella y ella de él.


Se siguieron viendo y el amor crecía entre ellos, la dulzura de la Huacachina era un tesoro que no todos los hombres podían tener, todo marchaba bien pero tristemente en esos tiempos los españoles llegaron a las tierras peruanas y el joven fue reclutado para luchar y así defender a su pueblo. Antes de irse le prometió a su amada que regresaría y así se unirían en matrimonio para formar una familia.

El joven nunca volvió debido a que murió en una de las batallas y no tardó mucho para que la Huacachina se enterara y su corazón quedara destrozado y en unas tinieblas más oscuras que la noche. Ella corrió y corrió hasta que se desplomó sobre el mismo campo de girasoles donde conoció a su amado y lloró amargamente.

Con el tiempo sus lágrimas iban formando una pequeña charca y


luego una laguna la cual contenía sus lágrimas. Cierto día otro joven pasó por esos lugares y al ver a la Huacachina tan indefensa y hermosa pese al dolor que su corazón sentía, él quiso hacerla suya.

Al ver las intenciones la Huacachina se levantó y se sumergió en las aguas de la laguna que ella había formado y se hundió en lo profundo.

El joven la esperó por mucho tiempo pero al ver que no salía decidió irse del lugar. La Huacachina al notar que no había peligro decidió salir pero no podía, debido a que ya no tenía piernas, sino una cola de pescado, cubiertas de escamas brillantes y hermosas.

Desde entonces los habitantes nombraron a esa laguna "La Huacachina" en honor a la joven sirena que habitaba en su interior y cuyas lágrimas de dolor por la perdida de su ser amado, formaron ese cuerpo de agua pura. Cuenta la leyenda que cada luna nueva la joven sirena sale de la laguna para llorar por su amado guerrero que jamás volvió.