Plaza México, 15 de diciembre de 1946. Toros de Piedras Negras para: Fermín Espinoza "Armillita Chico", Manuel Rodríguez Manolete y Alfonzo Ramirez Calesero.
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ESPECTACULARES las FLAMENCAS y SEVILLANAS
Como aficionados, no esperemos que se vaya; el arte del torero es siempre en el presente.
El torero pone alma, mente, cuerpo y vida, todo comprometido con el toreo solo en la arena, porque el toreo es más que un ejercicio físico y más de personalidad personificada de una forma tan generosa y artística como bella; su vida es arte y su arte es poesía para el que lo canta, para el que plasma su pensamiento en un lienzo, el que expresa su sentimiento en un pasodoble y sin dejar atrás el que grita "¡Olé!" cuando se siente el arte, el miedo y la alegría entretenida en los tendidos de una plaza de toros.
Como aficionados, es fundamental entender que el arte del torero se manifiesta en un presente perpetuo, donde cada pase y cada emoción se entrelazan de manera irremediable. En la arena, el torero no solo ejecuta un movimiento; entrega su alma y su esencia, fusionando mente y cuerpo en una danza única con el toro. Este encuentro va más allá del simple acto físico, convirtiéndose en una representación de la vida misma, llena de riesgos, belleza y pasión.
Cuando el público acompaña cada pase con un grito de “¡Olé!”, está reconociendo no solo la maestría del torero, sino también la conexión que se establece en ese instante efímero. Así, como aficionados, aprendamos a valorar el presente del toreo, donde cada corrida es una oportunidad para celebrar la vida, el arte y el espíritu humano en toda su complejidad.
JAR.
Aarón Palacio: La Promesa del Toreo en Zaragoza
Hoy, el matador de toros Aarón Palacio salió a
Al final de la tarde, las ovaciones se transformaron en dos orejas, símbolo inequívoco de que la afición zaragozana había quedado rendida ante su arte.
Si Aarón Palacio mantiene esta práctica, no cabe duda de que estará firmando su carrera en la tauromaquia, gestando el surgimiento de una futura figura del toreo que prometía seguir brillando con luz propia. Zaragoza, hoy, fue testigo del nacimiento de una estrella.
Un antitaurino se define como una persona u organización que se opone a la tauromaquia (la práctica de las corridas de toros) por considerarla un acto de crueldad y maltrato animal.
La valentía de enfrentarse al toro, la lealtad a los principios de la tauromaquia y la entrega desinteresada son valores que se viven en cada faena. Los antitaurinos, en cambio, no son valientes, son cobardes; no son leales, son desleales; y su entrega está llena de cálculo y manipulación.
En resumen, el antitaurino no quiere ver que el ser humano puede ser mejor de lo que representa. Su rechazo a la tauromaquia revela más sobre ellos que sobre nosotros. Ser taurino es, sin duda, una de las mejores cosas que me ha pasado en la vida.
les importa un pepino, la muerte del toro a los antitaurinos.
Sabes lo que les fastidia, los valores que se encarnan en una plaza de toros, Antonini, cuáles son, valentía te pones delante del toro, lealtad, no rompes con los principios de la tauromaquia y entrega, eres capaz de dar tu vida.
Los antitaurinos son valientes? No, son cobardes. Son leales? No, son desleales. Son entregados? No, son calculadores.
Por lo tanto, ¨El Antitaurino¨ es una Persona Cobarde, Desleal y Calculadora.
Le duele ver que el ser humano es mejor de lo que el representa.
Esos son los antitaurinos
Aarón Palacio: “La alternativa en Nimes es el sueño de mi vida” vivió la ceremonia de su alternativa, en un hito que marcará su carrera. El joven aragonés fue apadrinado por Andrés Roca Rey.
Aarón Palacio, joven torero aragonés, ha alcanzado un hito significativo en su carrera al celebrar su ceremonia de alternativa en la emblemática plaza de toros de Nimes. Este evento no solo representa un paso crucial en su trayectoria profesional, sino que también marca un sueño largamente anhelado por el torero. La alternativa es un momento simbólico en el mundo del toreo, donde un novillero se convierte oficialmente en matador de toros, adquiriendo así una nueva dimensión de responsabilidad y prestigio en su profesión.
La elección de Nimes como escenario para esta significativa ocasión no es casual, ya que esta plaza es reconocida por su historia y relevancia en el ámbito taurino. El hecho de que Aarón haya sido apadrinado por Andrés Roca Rey, uno de los toreros más destacados de la actualidad, agrega un nivel adicional de importancia a su ceremonia. Roca Rey, con su impecable trayectoria y numerosos triunfos, simboliza la excelencia en el arte del toreo y, sin duda, su apoyo será un impulso significativo para Palacio en su camino hacia la consolidación en este competitivo entorno.
Este acontecimiento, por tanto, no solo resalta las aspiraciones de Aarón Palacio, sino también su compromiso con el arte del toreo, una tradición que, a pesar de sus controversias, continúa fascinado a generaciones de aficionados.
José Tomás: Una Grandeza que Trasciende lo Taurino y Traspasa Fronteras
Seis meses después de tomar la alternativa en la Monumental de México, el 10 de diciembre de 1995, José Tomás confirmó su doctorado en San Isidro, marcando el inicio de una carrera que no solo asombraría a los aficionados al mundo del toreo, sino que también cimentaría su legado como un artista sin igual. Su andar por los salones del peligro es testimonio de un compromiso inquebrantable con el arte de la tauromaquia, donde cada pase, cada gesto, se convierte en una danza entre la vida y la muerte.
El 15 de junio de 2008, en Las Ventas, José Tomás enfrentó su propia vulnerabilidad mientras cortaba tres orejas y sufría tres cornadas, una dualidad que encarna la esencia misma de su arte. En esa tarde gloriosa, el torero se jugó la vida a cara o cruz, mostrando un valor estoico y una firmeza que resonaron profundamente en el corazón de los públicos más exigentes.
La historia de José Tomás está marcada por un destino generoso, salvándose en el último instante de las garras de la muerte gracias a manos compasivas que intervinieron justo cuando parecía perderlo todo, tras ser embestido por el toro "Navegante". Sin embargo, su verdadero poder radica en la pureza con la que se entrega a su pasión, un arte que ha maravillado a innumerables aficionados y que continúa transcendiendo fronteras y generaciones.
En cada corrida, en cada ovación, José Tomás revive un legado que va más allá de los ruedos; es una manifestación de vida, de emoción, de una grandeza que jamás dejará de inspirar.
José Tomás, figura emblemática del mundo taurino, nació en Galapagar, España. Su trayectoria es un reflejo de maestría y pasión, trascendiendo las fronteras de la tauromaquia. Desde sus inicios, ha cautivado a multitudes con su arte y valor en el ruedo, convirtiéndose en un símbolo de la cultura española. Sin embargo, su grandeza va más allá de los toros; representa una conexión profunda con la tradición y la emoción. Su legado perdura en el corazón de quienes aprecian no solo la técnica, sino también la belleza única que él aporta a cada faena.
Dónde y cuándo será la próxima estación, la nueva cita, el esperado acontecimiento, nadie lo sabe.
José Tomás
Six months after taking his alternativa at the Plaza Monumental in Mexico on December 10, 1995, José Tomás confirmed his mastery during the San Isidro fair, marking the beginning of a legendary journey. His presence in the ring is not merely about bullfighting; it embodies an artistic expression that resonates deeply with the hearts of aficionados worldwide.
On June 15, 2008, at Las Ventas, he demonstrated this profound connection once again, cutting three ears yet facing three serious goring injuries. It was another evening of glory, where the torero played a game of chance, balancing life and death in a span of two and a half hours. The artistry of his craft has captivated countless fans, highlighting not just the technical skill involved but the emotional depth it evokes.
Having escaped the jaws of death, thanks to a fortuitous turn of fate and the miraculous intervention of those around him, José Tomás’s career is marked by moments where he defies the inevitable. He emerged from the harrowing encounter with the bull "Navegante," reaffirming his resilience and unwavering spirit.
His resolute firmness, stoic courage, and the essence of purity in his performances resonate profoundly with the most discerning audiences of bullfighting. José Tomás stands not just as a matador but as an emblem of artistry and human spirit, transcending cultural and geographic boundaries, etching his legacy into the fabric of history itself.